El conocimiento es personal, en
el sentido de que se origina y reside en las personas, que lo asimilan como
resultado de su propia experiencia (es decir, de su propio “hacer”, ya sea
físico o intelectual) y lo incorporan a su acervo personal estando
“convencidas” de su significado e implicaciones, articulándolo como un todo
organizado que da estructura y significado a sus distintas “piezas”;
• Su
utilización, que puede repetirse sin que el conocimiento “se consuma” como
ocurre con otros bienes físicos, permite “entender” los fenómenos que las
personas perciben (cada una “a su manera”, de acuerdo precisamente con lo que
su conocimiento implica en un momento determinado), y también “evaluarlos”, en
el sentido de juzgar la bondad o conveniencia de los mismos para cada una en
cada momento; y
• Sirve
de guía para la acción de las personas, en el sentido de decidir qué hacer en
cada momento porque esa acción tiene en general por objetivo mejorar las
consecuencias, para cada individuo, de los fenómenos percibidos (incluso
cambiándolos si es posible).
Estas
características convierten al conocimiento, cuando en él se basa la oferta de
una empresa en el mercado, en un cimiento sólido para el desarrollo de sus
ventajas competitivas. En efecto, en la medida en que es el resultado de la
acumulación de experiencias de personas, su imitación es complicada a menos que
existan representaciones precisas que permitan su transmisión a otras personas
efectiva y eficientemente.
El
conocimiento e intangible. No podemos
tocarlo, acariciarlo ni abofetearlo. Pero sí podemos –y lo hacemos- manipularlo.
3) El conocimiento no es lineal. Pequeñas instituciones
pueden aportar grandes resultados. Los estudiantes de la universidad de
Stanford JerryTang y David Filo crearon Yahoo! Sencillamente clasificando sus
páginas web favoritas. También aun siendo estudiante, Fred Smith tuvo la idea
de que, en una economía de carácter acelerado, la gente pagaría un plus por la
velocidad y fundo Federal Express, la empresa de mensajería de paquetes más
conocida en el mundo.
4) El conocimiento es relacional. Cualquier parcela aislada
de conocimiento solo adquiere significado cuando se yuxtapone con otras
porciones que la contextualizan. A veces, dicho contexto puede comunicarse con
una sonrisa silenciosa o con el seño fruncido.
5) El conocimiento se empareja con otro
conocimiento. Cuanto
más haya, más promiscuas, numerosas y variadas serán las posibles
combinaciones relacionales.
6) El conocimiento es mas portátil que
cualquier otro producto. Una vez
convertido en ceros y unos, se puede distribuir instantáneamente al vecino de
al lado o a diez millones de personas, desde Hong Kong hasta Hamburgo, al
precio también de casi cero.
7) El conocimiento puede comprimirse en
símbolos y abstracciones.¡intenten comprimir una tostadora de pan
“tangible”!
8) El conocimiento se puede almacenar en
espacios cada vez más pequeños. Toshiba
entró en el libro Guinnes de los records de 2004 con un disco duro de ordenador
mas pequeño que un sello de correos. Y está en camino la posibilidad de
almacenaje a nanoescala, es decir, en millonésimas de metro; e incluso más
pequeño si el conocimiento a nuestra disposición es correcto.
9) El conocimiento puede ser explicito o
implícito, expresado o no expresado, compartido o tácito. No existen
mesas, camiones ni ningún otro tangible tácitos.
10) El conocimiento es difícil de
embotellar. Gotea.
Juntando todas estas características, tenemos algo tan distinto de
los tangibles –la preocupación de los economistas- que muchas de ellos se
encogen de hombros y, como la mayoría de la gente, buscan consuelo en el mundo
que les es conocido: el mundo familiar de la tangibilidad rival.
Pero ni siquiera estas
diferencias acaban de dar cuenta cabal de las maneras en que el conocimiento se
niega a encajar en las categorías económicas existentes.
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